Esta población de la Sierra de San Vicente se asienta en terreno llano a más de 600 m de altitud. El arroyo de Marrupejo y el reguero Huerto Los Santos, de régimen estacional, recorren el término municipal. Abundan las elevaciones de mediana altura como el cerro Quemado, el de Los Santos, el Brujo o la Campana del Moro. Desde el cerro de Navalaparra, al noroeste, se contemplan estupendas panorámicas de los pueblos del entorno más cercanos, como Sotillo de las Palomas, o de los situados en la falda de Gredos, como Pedro Bernardo o Casavieja. Las cumbres de la sierra de Gredos contribuyen a la grandeza del paisaje. La vegetación del municipio está compuesta principalmente por encinas y alcornoques, que forman bosques cerrados o dehesas aclaradas, bordeadas por cercas de piedra, en las que pasta el ganado.
Breve historia
Aunque se desconoce la época de fundación de Marrupe, ya se nombra en un documento de 1276 dado a favor de Blasco Ximénez por el que se le señala mejoras en sus heredamientos. Existía como pueblo en el 1285, año en el que pasa por donación a Juan García de Toledo. Con motivo de una delimitación del territorio de Talavera se le cita en el 1299. Forma parte del marquesado de Montesclaros con capitalidad en El Castillo de Bayuela. Su iglesia, dedicada a San Bartolomé Apóstol, era aneja al curato de La Hinojosa de San Vicente, asistida por un teniente de cura. En el siglo XVIII tiene una ermita a la advocación de la Soledad y San Juan. En su término un despoblado llamado Marrupejo.
Nota: Información obtenida de la diputación de Toledo.










